Los fuegos artificiales pintan de luz la navidad

Por Javier Chaurán 

Desde su creación, los artificios pirotécnicos han sido protagonistas de grandes espectáculos: Cumpleaños, bodas, juegos olímpicos y pare usted de contar.

La llegada de la navidad no es sólo sinónimo del arbolito, luces y regalos, sino que también es la época propicia para disfrutar del majestuoso show que nos regalan los fuegos artificiales.

El uso de estos dispositivos está destinado al entretenimiento, sin embargo debemos tener en cuenta que el mal empleo puede ocasionar quemaduras y heridas graves, de allí la importancia de estar bien informado a la hora de adquirirlos y manipularlos.

Con los años se han desarrollado pirotécnicos cuya capacidad explosiva es tan potente que pueden doblar el acero, por ello que las autoridades han prohibido la venta de algunos como conocidos como: Pinocho, Papá Pinocho, Martillo, Súper King Kong, Mini King Kong y los fosforitos 1,3 y 5 tiros.

 

Entre las recomendaciones básicas evitar accidentes podemos destacar:

– No introducirlos en envases o recipientes de vidrio.

– Si no detona, no lo enciendas de nuevo. Apágalo usando agua.

– Si el producto presenta algún desperfecto en su mecha o empaque, no lo utilices.

– Jamás los utilices si has consumido bebidas alcohólicas.

– Evita cargarlos en los bolsillos, la estática producida por la ropa puede ocasionar que se enciendan.

En Venezuela, la regulación de venta de los fuegos artificiales está normada por la Ley Orgánica para la Protección del Niño y del Adolescente (LOPNA), que en su artículo 262 contempla sanciones de entre 6 meses y 2 años de prisión no sólo a quien venda pirotécnicos a menores, sino también a quienes se los faciliten.

Estas regulaciones se han traducido en una disminución en los casos de niños que han sufrido quemaduras durante los meses de noviembre y diciembre. De acuerdo a cifras manejadas por Protección Civil en Lechería, en 2011 los casos reportados de personas afectadas por pirotécnicos descendieron en 60% con respecto al año anterior.

La responsabilidad de tener una navidad sin incidentes qué lamentar está en nuestras manos. No permitas que estas fiestas se conviertan en un mal recuerdo. Regálales a los más pequeños de la casa una jornada alegre y en armonía.

 

Autor entrada: Editor Buen Plan

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