Atarraya: El arte de pescar con una red

Desde tiempos inmemoriales la pesca ha sido una de las actividades de sustento más comunes del mundo y de allí nace un arte creativa utilizada a mano desde tierra e individualmente, la atarraya.

Llamada también esparavel, es un tipo de red de pesca que se lanza a mano. Es común en muchos parajes y costas orientales del país.

Esta técnica surgió hace siglos y consiste en lanzar una red circular cerca de la orilla del mar y recoger después las capturas con una cuerda que el pescador tenga en su perímetro. La red cuenta con plomos en su tejido y es sostenida en el centro por una cuerda.

Atarraya americana

Su función principal es que al hundirse (por el peso de los plomos) y estirarse forme una especie de bolsa que pueda atrapar en su interior la mayor cantidad de peces posibles.

Técnicas y métodos

Los pescadores más hábiles llevan la red colgada al hombro y la extienden en su totalidad a la hora del lanzamiento al agua.

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El método también se puede realizar en ríos de aguas con poca corriente en donde el pescador pueda ver los peces bajo el agua y tener un buen ángulo de captura.

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Este tipo de pesca es una actividad sostenible y selectiva con escaso impacto medioambiental, dado que la propia dificultad de ver y atrapar los peces hace que el porcentaje de capturas sea reducido, e incluso debido a las dimensiones de la malla, evita la captura de ejemplares pequeños.

La práctica de esta modalidad de pesca tiene un indudable valor tradicional para el país, destacando, a su vez, el elevado interés que para el patrimonio cultural venezolano supone, y, por tanto, constituye una gran oportunidad turística para las regiones orientales.

La construcción artesanal de la atarraya se realiza manualmente, iniciando con un determinado número de mallas desde el vértice del cono con un crecimiento sistemático hasta unas decenas de mallas antes de su base donde se coloca la relinga. El incremento del número de mallas de cada sección depende del criterio del pescador.

Estructura de la atarraya

  • Posee diámetros de abertura que fluctúan entre dos y cuatro metros, con una altura de dos a tres metros.
  • El peso varia con el tamaño y este a su vez depende de la capacidad y habilidad del pescador.
  • Se construye de tal forma que la circunferencia de la parte abierta de la red sea más grande que la circunferencia de la línea principal.
  • Generalmente el cuerpo de la red forma el bolso o copo donde se concentra la captura y tiene el mismo tamaño de malla en toda la sección.
  • La línea de plomos va en la parte inferior de la red y es la que entra en contacto inmediatamente con el fondo del mar cuando la red está en operación.
  • Por último debe llevar una guindaleza (cabo de recuperación)
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Si vas a pescar y no quieres dañar o contaminar el medio ambiente, inténtalo con una atarraya es el Buen Plan de hoy.

Autor entrada: Miguel Martínez

Periodista en formación. Amante de la música electrónica, del fútbol y los videojuegos. Escribir es mi pasión.

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